200 CURIOSIDADES DE POPAYÁN

200 CURIOSIDADES DE POPAYÁN

200 CURIOSIDADES DE POPAYÁN

AUTOR : MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE

EDITORIAL: EDICIONES POPAYÁN POSITIVA

EDITOR: MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE

PÁGINAS:

VALOR:

SINOPSIS:

 

 

LA CIUDAD ATORMENTADA

Simón Bolívar llamó a Popayán «la Ciudad Atormentada» porque en 16 ocasiones patriotas y realistas, de manera alterna, la «ocuparon», la destinaron a cuartel de batallón y la sumieron en la pobreza. 

UN TESORO DESAPARECIDO

La Capilla Gótica de San Camilo, de los Hermanos Maristas, en pleno centro de la ciudad, después del terremoto de 1983 quedó abandonada por cerca de veinte años. Tenía entre sus reliquias más valiosas una imagen quiteña de Nuestra Señora de las Mercedes, un cristo español y la imagen de san Camilo, que desaparecieron después del terremoto. La capilla fue remodelada y recuperada por la FUP: Fundación Universitaria de Popayán.

(Fuente: Jaime Vejarano Varona).

SIGNIFICADO DE PATOJO

En Venezuela significa: gay.

En Salvador: que cojea de un pie.

En Perú: que camina haciendo los movimientos que hace un pato, con los pies torcidos.

En México: que camina como un cojo.

En Guatemala: niño.

En varias regiones de Colombia: persona entre la niñez y la edad madura.

En Popayán: son los nativos de la ciudad.

DOS PATOJOS HAN FIGURADO EN BILLETES

Camilo Torres, llamado «El verbo de la Revolución», aparece en billetes de medio peso, emitidos en 1935 para suplir la moneda de plata de 50 centavos. Luego en billetes de 20 pesos cuya primera emisión data del 12 de octubre de 1964.

Francisco José de Caldas, llamado «el Sabio Caldas», aparece en billetes de dos pesos, emitidos en 1923, usados hasta el año de 1955. Posteriormente aparece en billetes de cincuenta pesos emitidos en el año de 1970. 

CENTROS COMERCIALES

Con Carrefour como almacén ancla, el Centro Comercial Campanario abrió sus puertas en el año 2007, pero no fue sino hasta mayo de 2008 que abrió por completo.

Diez años después, en el año 2018, abriría sus puertas Terraplaza, el segundo centro comercial moderno de la ciudad, con “La 14” como almacén ancla. 

«PEPÓN», EL CARICATURISTA

Nació en Popayán en 1939, cursó su primaria en El Champagnat y el bachillerato en el Liceo de la Universidad del Cauca; también adelantó estudios en Portugal y Brasil.

Ha sido caricaturista de medios periodísticos influyentes como: Cromos, El Tiempo, El Espectador y Pent House (de circulación nacional); y los periódicos La Campana y El Liberal, de Popayán.

Fue cónsul de Colombia en Brasil. En 1992 la Alcaldía de Popayán lo declaró «hijo ilustre de la ciudad». En 1997 se le otorgó el Escudo de la «Muy noble y muy leal ciudad de Popayán», en la categoría Gran Cruz de Oro. Falleció a los 77 años en mayo de 2016.

LOS GUAMBIANOS Y LA MÚSICA

Sobre la vía Panamericana, a la entrada sur de Popayán, hay una escultura alusiva a la música de chirimía, autoría del maestro Adolfo Torres. Los músicos tienen figura de guambianos.

Algunos datos: los sonidos de la flauta que interpretan los guambianos vienen de los sonidos de la naturaleza; los pájaros, el viento y el río.

La música es vital para acompañar los ciclos de vida del guambiano, de acuerdo con nacimientos, fallecimientos, adolescencia y matrimonio.

Los guambianos realizan ofrendas a sus muertos con música. Dicen que la música es el alimento de los espíritus de aquellos que han muerto. Sus principales instrumentos son la flauta y el tambor. 

FÚTBOL DE POPAYÁN: UNIVERSITARIO DE POPAYÁN

El primer equipo profesional de fútbol del que se tiene conocimiento en la capital del Cauca fue el Deportivo Independiente Popayán, en la década de los 90.

Tras su desaparición vino el Dimerco Popayán, segundo equipo de la ciudad en jugar en la segunda división profesional del fútbol en Colombia, que desapareció en el 2003. A partir del segundo semestre de 2011 el equipo se denomina “Universitario Popayán” y juega en la Primera B del fútbol profesional colombiano  (la ficha pertenecía al equipo Centauros, de Villavicencio).

El equipo juega como local en el estadio Ciro López. Estadio que en el año 2019 no cumple con los requisitos de infraestructura mínimos exigidos por la Dimayor (División Mayor del Fútbol Colombiano) que le permitan a la capital del Cauca soñar con tener fútbol profesional.

LA TORRE DEL RELOJ

Fue rebautizada por el poeta Guillermo Valencia como «la nariz de Popayán». Dicen algunos que para su construcción, en el año 1682, se usaron 96 000 ladrillos, y que en su interior se instalaron 7 campanas. En la cara norte se ubicó un gran reloj de bronce, marca Tomlison, de una sola manecilla, traído desde Inglaterra.

FRASES DE PATOJOS:

– Vos, que sos medio poeta…

– ¿Y vos quién sos, que ni la radio te nombra?

– Las mujeres, en Popayán, no han parido hijos sino cargueros.

– «Quien en su infancia no le haya metido la uña al ‘árbol de corcho’, no es de Popayán».

– Popayán, cielo roto.

– Cielo y Pam, el de Popayám (con eme).

EL APOTEOSIS DE POPAYÁN

Obra del pintor Efraím Martínez, está ubicado en el paraninfo de la Universidad del Cauca; es considerado el óleo más grande del mundo (mide 54 metros cuadrados en una dimisión de 9 metros de frente x 6 metros de alto). Tiene pintados 60 personajes que construyeron la historia de la ciudad, desde la Conquista hasta la Colonia, e incluye al Quijote y la musa llamada Popayán, como alegorías a la libertad y la fecundidad.

El óleo fue encargado por la Asamblea departamental para celebrar el IV centenario de la fundación de Popayán, en el año 1940, con base en el poema A Popayán, del maestro Guillermo Valencia, el cual está escrito en mármol en el mismo recinto. Están pintados, igualmente, elementos relevantes de la ciudad como la Torre del Reloj, La Ermita, Belén, el Cerro de la Eme, el volcán Puracé y el cielo azul con sus tempestades.

Casi 20 años dedicó Martínez a realizar ese cuadro, de los cuales 6 fueron invertidos en trabajo de tiempo completo.

APOTEOSIS DE POPAYÁN

Monumental óleo realizado por el artista Efraím Martínez. Ilustra el muro de fondo del paraninfo de la Universidad del Cauca. Por encargo oficial, su autor representó, pictóricamente, el poema del escritor payanés Guillermo Valencia (1873 – 1943) Canto a Popayán, con motivo de celebrarse el IV centenario de la fundación de la ciudad (1536 – 1936).

CURIOSIDAD DEL APOTEOSIS 

En el cuadro Apoteosis de Popayán aparecen los retratos de los poetas Rafael Pombo y José Asunción Silva, porque ambos tenían ancestros payaneses. Sus figuras refuerzan la idea de ciudad letrada (hoy Ciudad Libro) que siempre se ha pretendido y querido para la capital del Cauca.

EL PANTEÓN DE LOS PRÓCERES

El Panteón de los Próceres de Popayán es el edificio destinado a «guardar las cenizas de los payaneses que ayudaron a fundar la República; de quienes ejercieron la Suprema Magistratura de la Nación; de quienes ejecutaron o ejecuten grandes hazañas al servicio de Colombia; y de quienes alcancen la suprema eminencia en el país en cualquier campo», según lo determina el Acuerdo Nº 40 del 15 de octubre de 1940, expedido por el Consejo Directivo de la Universidad del Cauca, propietaria de este monumento nacional.

En 1926 la Gobernación del Cauca compró el terreno para construir un edificio destinado a la Asamblea Departamental. Sin embargo, debido a que la nueva edificación no satisfacía las necesidades de la dependencia para la que fue planeada, por iniciativa de Antonio José Lemos Guzmán, rector de la universidad, en ese entonces se concibió la idea de destinar dicha construcción para guardar en ella los restos de los próceres de la Independencia nacidos en Popayán. En el vestíbulo del edificio, de estilo corintio, que contrasta con las construcciones coloniales del sector, se encuentran los nombres de las batallas ocurridas en los alrededores de Popayán durante la Guerra de Independencia.

«CHANCACA»

El personaje típico de la calle que conocimos con ese apodo se llamó Olmedo Vidal, sobrino de Agustín Vidal, flautista del famoso grupo Los Gavilanes, la más importante chirimía de Popayán en los años 50 del siglo XX.

Pero lo mejor de todo es que «Chancaca» era un músico empírico, pues nunca fue a una escuela de música; todas las notas las sacaba «de oído» y por tanto, casi nunca tocaba una pieza completa.

A «Chancaca» le gustaba el trago. Cuando se emborrachaba botaba la flauta, o se la escondían como broma recurrente; cuando despertaba, con todo el sopor del guayabo encima, gritaba en la puerta de los bares o cafeterías: «Hijueputas, me robaron la flauta, pero no la música».

Cuenta Gustavo Wilches: a «Chancaca», haciendo referencia a un hermano de él que había muerto años atrás, le solíamos reclamar sabiendo de antemano la respuesta que nos iba a dar:

─«Chancaca», pero tu hermano tocaba flauta mejor que vos…

─¡Pero tocaba! ─contestaba el juglar.

─Con alguna frecuencia evoco a «Chancaca» ─dice Wilches─, sobre todo cuando, por alguna razón, se llega al tema de la «regla de tres». Una vez fue víctima de unos asaltantes, y cuando sus contertulios habituales en la Plazuela de Santo Domingo fuimos a preguntarle por los pormenores del hecho, nos explicó: «Por robarme dos pesos me pegaron dos puñaladas. Donde tenga diez pesos, me matan esos hujueputas».

LOS POETAS SOBRESALIENTES DEL SIGLO XX 

Los poetas que le dieron lustre a la Ciudad Blanca fueron: Guillermo Valencia, Rafael Maya, José Asunción Silva, Rafael Pombo, Matilde Espinosa y Gloria Cepeda. José Asunción Silva y Rafael Pombo nacieron y murieron en Bogotá, pero tenían raíces y familia en Popayán.

Entre muchos otros, tenemos a: José Ignacio Bustamante, Carlos López Narváez, Miguel Valencia Cajiao, Ángela Valencia de Valencia, Alberto Mosquera, Gerardo Ibarra Castro y Guido Enríquez Ruíz.

Para finales del siglo pasado y principios del siglo XXI tenemos muchos poetas con obra en marcha, algunos muy buenos, reconocidos y notables, pero solo la historia y los años coronarán su biografía con laureles para la posteridad.

COPLA: LAS CHINAS DE POPAYÁN 

Para granizo, Guanacas

Para viejas, Timaná

Para muchachas bonitas

las chinas de Popayán.

PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

El 28 de septiembre de 2009 las procesiones de Semana Santa, en Popayán, fueron declaradas por la Unesco ‘Obra maestra del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad’.

¿CUÁNTOS HABITANTES TIENE LA CIUDAD?

Hoy no se sabe con certeza: hay quienes hablan de 600.000 pobladores, y los más moderados, de 400.000. El cálculo se hace teniendo en cuenta el censo del año 2005, realizado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Esa entidad informó que Popayán tenía 257.512 habitantes. Ese mismo cálculo hizo que la ciudad ocupara el puesto 23 entre los 1.119 municipios que hay en Colombia. 

GIOVANNI QUESSEP

Uno de los poetas vivos más admirados de Colombia a principios del siglo XXI, nació en San Onofre, pero está radicado en Popayán. Fue profesor en la Universidad del Cauca, de donde se jubiló y recibió doctorado Honoris Causa.

Casado con Martha Arboleda Castrillón, tiene dos hijas.

Su poema ‘Canto del extranjero’ es considerado por muchos críticos literarios como uno de los más bellos que se han escrito en el idioma español, en tierras colombianas.

LAS MUSAS DEL TEATRO VALENCIA

El Teatro Municipal Guillermo Valencia, inaugurado el 22 de diciembre de 1927, es considerado uno de los mejores del país, por su excelente acústica y estilo ecléctico que lo caracterizan. Actualmente, es el escenario de eventos como el Festival de Música Religiosa, la Semana de la Afrocolombianidad, el Encuentro Nacional de Tríos, El Festival Internacional de cine-corto, el Congreso Gastronómico de Popayán, El Festival de Música Religiosa, entre muchos otros que día a día se desarrollan en su sala.

Desde la calle se pueden ver en el techo varias estatuas ubicadas en la terraza, alusivas a las musas de la inspiración artística, que son las diosas de la mitología griega, elaboradas en un mármol plástico importado.

Para hacer los rostros de éstas estatuas se contrató a estudiantes de la Universidad del Cauca que modelaron para ello.

Las diosas de la Inspiración son nueve, pero en el Teatro Guillermo Valencia solo hay ocho acompañadas de Apolo, que son:

Polimnia: Musa de la lírica.

Euterpe: Musa de la música.

Clio: Musa de la épica.

Terpsicore: Musa de la danza.

Talia: Musa de la Comedia.

Melpomeno: Musa de la tragedia.

Urania: Musa de la astronomía.

Erato: Musa de la elegía amorosa.

(Falta Caliope: Musa de la elocuencia y la poesía épica, que fue cambiada por Apolo. Precisamente, la que más le convendría a la ‘semanasantera’ y señorial capital del Cauca).

Marco Antonio Valencia Calle

(Popayán, 1967)

Estudió literatura en Popayán y Filología en España. Ha ganado varios concursos de poesía nacional e internacionalmente, y su novela “El Profesor Espantapájaros” con tres ediciones en un año, constituye un fenómeno de la literatura juvenil colombiana.

“La Noche del Trapecista” es una antología de columnas publicadas en: El Liberal, Proclama Norte del Cauca, Reconstrucción, El Provincial, Visión Cauca, La Nigua, Proyección del Cauca, El Extra de Popayán, El Informativo, Unicauca Hoy, Timbio-City, El Periódico de Bogotá, Testimonio de Ipiales, Diario del Sur de Pasto, las revistas Trueque y Popayán Positiva. Las web: www.periodicovirtual.com;  www.ciudadblanca.com; www.canadahoy.com; www.cronicon.net; www.timbio.blogspot.com; www.popayancity.blospot.com

ISBN: 978-958-48-4887-1.

CORRECCIÓN: Silvana Bolaños Torres.

DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN: Antonio María Alarcón.

FOTOGRAFÍA: Alonso Tobar (QEPD).

ILUSTRACIONES: Andrés Felipe Bolaños Ágredo.

IMPRESIÓN: Ediciones Popayán Positiva.

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